Miguel Ángel Asturias incorpora en El Señor Presidente diversas canciones y coplas populares. Aparecen en distintos momentos de la novela, entonadas por reclusas, personajes individuales y grupos de hombres. Los cantos se integran a escenas de encierro, ebriedad, celebración y espera, en una ciudad marcada por la violencia y la dictadura.
1. «Cielito lindo»
Capítulo: XVI — «En la Casa-Nueva»
Quién lo canta: una de las reclusas.
«De la Casa-Nueva
a las casas malas,
cielito lindo,
no hay más que un paso,
y ahora que estamos solos,
cielito lindo, dame un abrazo.
Dame un abrazo,
que de ésta, a las
malas casas,
cielito lindo,
no hay más que un paso».
Contexto: Niña Fedina se encuentra encerrada en un calabozo de la Casa-Nueva cuando escucha una voz destemplada que repite, a manera de salmodia, esta versión modificada de «Cielito lindo».
2. «Para subir al cielo…»
Capítulo: XVIII — «Toquidos»
Quién lo canta: Gumersindo Solares, el cartero.
«¡Para subir al cielo
se necesita,
una escalera grande
y una chiquita!».
Contexto: Gumersindo Solares aparece frente al Cuño, borracho,
arrojando las cartas a mitad de la calle. Camila y Cara de Ángel lo ayudan a
recogerlas y, después de que se separan de él, Gumersindo continúa su camino
cantando.
3. «Suba, suba, suba…»
Capítulo: XVIII — «Toquidos»
Quién lo canta: Gumersindo Solares.
«¡Suba, suba, suba,
la Virgen al cielo,
suba, suba, suba,
subirá a su Reino!».
Contexto: Después del primer canto, Gumersindo continúa su recorrido
y añade otra canción, «mitad cantando, mitad hablando», mientras se aleja por
la ciudad.
Capítulo: XVIII — «Toquidos»
Quién lo canta: Gumersindo Solares.
«¡Cuando yo me muera
quién me enterrará
sólo las Hermanas
de la Caridad!
—¡Ay, juín juín juilín, por
demás estás, por demás estás, por demás estás!».
Contexto: Gumersindo habla sobre su futuro como cartero y luego
vuelve a cantar. Después de este canto, se pierde en la neblina dando tumbos.
Capítulo: XXV — «El paradero de la muerte»
Quién lo canta: el mayor Farfán.
«¿Por qué me quieren
las putas a mí?
Porque les canto
la “Flor del Café...”».
Contexto: En El Dulce Encanto, mientras continúa el baile, el mayor
Farfán, «perdido de borracho», acompaña con la voz la música que suena en el
salón.
Capítulo: XXXVI — «La Revolución»
Quién lo canta: uno de los hombres de la tropa.
«Para qué me cortejeastes,
Ingrato, teniendo dueña,
Mejor me hubieras dejado
Para arbolito de leña...».
Contexto: En medio de la escena nocturna, mientras los soldados
limpian sus armas y preparan sus machetes, una voz invita a un compañero a
cantar. Así comienza esta primera copla de la secuencia.
Capítulo: XXXVI — «La Revolución»
Quién lo canta: uno de los hombres de la tropa.
«La fiesta de la laguna
Nos agarró de repente;
este año no hubo luna
Ni tampoco vino gente...».
Contexto: Después de la primera copla, una voz pide al compañero que
continúe con el tono y aparece esta segunda canción. Los hombres permanecen
reunidos durante la noche mientras esperan la orden de avanzar.
Capítulo: XXXVI — «La Revolución»
Quién lo canta: uno de los hombres de la tropa.
«El día que tú naciste,
Ese día nací yo,
y hubo tal fiesta en el cielo
Que hasta tata Dios fondeó...».
Contexto: Después de esta copla, los hombres continúan esperando la
orden de avanzar. La tropa permanece inmovilizada durante la noche y,
posteriormente, comienzan a llegar noticias entrecortadas y contradictorias
sobre la muerte del general Canales.
Conclusión
Las
canciones populares reunidas aquí muestran una función narrativa: acompañan la
acción, caracterizan a los personajes, reproducen formas de oralidad popular y
contribuyen a construir el ambiente de las escenas. No funcionan, por tanto,
como simple decoración folclórica.
Como
señala Antonio Carreño, la tradición oral en Asturias expresa el «alma
colectiva» del pueblo. En El Señor Presidente, esta dimensión adquiere
particular fuerza frente a la violencia y el control político: el canto
mantiene otras voces dentro de la novela y preserva una forma de expresión que
el poder no consigue silenciar por completo.
Esta
selección de canciones populares forma parte, además, de un universo sonoro más
amplio, en el que también aparecen músicas de baile, expresiones religiosas,
sonidos militares y formas rituales.
Referencias bibliográficas
Asturias, M. Á. (2001). El Señor Presidente (Obra
original publicada en 1946). Biblioteca de Oro. Planeta DeAgostini.
Carreño, A. (1973). Lenguaje y formas estilísticas en El
Señor Presidente y Hombres de maíz de Miguel Ángel Asturias. Cuadernos
Americanos, 186(1), 213–228. http://letrasuruguay.espaciolatino.com/e/carreno_antonio/lenguaje_y_formas_estilisticas.htm


![Formoso, Xulio. (2014). Zygmunt Bauman [Ilustración].](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjvDwn0FTuWWCX8fqkUiykMr27s_TfMKZmwhYoWeEbbfto-_0aDvPyurrgBOns71NwBgeitzGPN91dM9PsOb8yPnunnGmiU-SqAEKl1WXiBa0yKlkD0vm8chcmlR1y89b5L1isyI3VRaBE3/w424-h353/ga.jpg)



